Tratando de controlarse y actuar con el mayor aplomo posible, Diana inspiró con todas sus fuerzas intentando mantener la compostura para responder a la proposición del inspector James Andrews.
– Diana, ¿Sigue usted allí? – Preguntó el preocupado.
– Lo siento, si Inspector, estoy aquí – Respondió ella nerviosa.
– ¿Entonces qué me dice?, ¿Acepta mi propuesta? – Le preguntó descolocando la una vez más.
No lo había imaginado, la propuesta era real, saldría con el apuesto Inspector, el hombre que le