La llegada de este gran amor, estaba transformando las vidas de Alexandra y Adam, ahora sus rostros reflejaban una gran felicidad, pues la alegría de estar juntos definitivamente hacía que se sintieran plenos.
– Te me estás convirtiendo en una adicción hermosa – Dijo él con la respiración entrecortada.
– Me encanta escucharlo, y déjame decirte que a mí me pasa lo mismo contigo – Expresó Alexandra.
La intensidad de los besos de la taba los enormes deseos que estaban sintiendo al estar juntos, es