La semana trajo consigo grandes avances, Alexandra y Diana se sentían cada vez más cómodas con sus respectivos trabajos, la pequeña Isabella ya no hacía tantos berrinches y trataba de acatar las reglas y cumplir con sus deberes a tiempo. Era el domingo por la mañana y las chicas tenía su día libre, por lo que decidieron salir de la casa para ir a visitar a la tía Jennifer.
– Seguro mi tía nos tiene preparada una comida deliciosa, extraño su sazón, aunque a decir verdad Stella cocina demasiado b