Bajo un disfraz de enfermera, Alexandra avanza hacia donde se está llevando acabo la endemoniada fiesta de Max Phillips, debido a que todos se encuentran pendientes del festejo, nadie pone atención a Alexandra, lo cual le permite avanzar con paso firme. No obstante, el pánico y la desesperación se hacen presente en su cuerpo y en su mente, pero ella no está dispuesta a permitir que el miedo la domine, siente el deber de ayudar a los que, como ella son víctimas de esa cruel e inhumana organizaci