Su ceño estaba fruncido, sus labios los había pintado de rojo, se había puesto su mejor traje, y su cabello lo había trenzado elegantemente. Sara estaba lista para enfrentar a esa mujer que casi arruina sus planes una vez, y pensaba en dejarle muy en claro que ella siempre sería la única esposa de Enzo Stone.
Sara había seguido a Adalet hasta el edificio de Triade Corp., en donde seguramente era una simple empleada. Había planeado armar un escandalo lo suficientemente grande para lograr que la