Alessandro estaba acostumbrado a llevar una vida peligrosa, y él claramente sabía que lanzarse por aquella pendiente era como lanzar la moneda al aire, solo que en esta ocasión lo que estaría en juego serían sus vidas.
—Ni lo pienses, si nos lanzamos lo más probable es que nos vamos a fracturar los huesos, claro está, sí es que salimos con vida de la caída, debemos buscar otra salida —Alessandro la tomó con fuerza de los brazos y sacudió su cuerpo.
—Acaso no entiendes la gravedad del asunto, ec