Alessandro logró ponerse en contacto con Daniele, ha dado la orden de acudir en su ayuda, y unas cuantas horas más tarde varios de sus mejores hombres se encontraban en camino para ayudar a su jefe.
Mientras tanto, Sophia se encontraba en el sótano de aquella mansión atada a una silla, mientras que su estómago gruñía de hambre, desde el momento en el que la dejaron allí nadie se había acercado, buscaba la manera de mantener su mente ocupada, asi que pesaba en lo que pudo haber sucedido con Ales