Sophia se encontraba más incómoda que nunca antes en toda su vida, más que recibir burlas por su estado físico, estaba siendo criticada por la calamidad de su familia, los empresarios no perdían la oportunidad para dejarle claro a Sophia que era tan pobre que le sugerían que llevara las sobras a casa para que tuviera algo que comer.
—Oye gordita, no tienes que disimular con nosotros un estado económico que claramente ya no tienes, tu padre era un buen hombre y por ello estoy dispuesto a brindar