Sophia de manera astuta había logrado conseguir salir de aquella propiedad bajo la excusa de buscar ropa, había logrado engañar a Alessandro y ahora debería encargarse de los gorilas que había puesto para que la vigilaran.
Mientras llevaba cada vestido sobre su cuerpo no perdí la oportunidad para llevar la mirada directo a las salidas de emergencia.
Ella no era tonta y sabía que esta era la oportunidad que necesitaba para conseguir escapar; en cuestión de segundos emprendió la huida por una de