Mundo ficciónIniciar sesión¡Oh por Dios! Esos labios, siempre han sido mi perdición. No es lo mismo recordar la forma en la que él me besaba que lo haga realmente. Había intentado tanto bloquear los recuerdos de Federico, meterlos en el fondo del baúl de los recuerdos, que ahora parece casi increíble que él me esté besando.
Es exactamente igual a la primera vez que lo hizo, sus labios firmes y gruesos, pero a la vez delicados, su lengua sin clemencia recorri







