Mundo ficciónIniciar sesión– ¿Qué hace él aquí?
Me preguntó Federico sin quitarle los ojos de encima a medida que avanzaba hacia nosotros. Su voz era casi un susurro, pero un susurro gutural, muy ronco y grueso. – No lo sé la verdad, salí sin decirle a dónde iba, estaba dormido, no pudo saberlo – ¡¿Dormiste con él anoche?!






