Capítulo 24
Ocho años antes.
El hambre es terrible. Nunca lo supe hasta ese momento en el que me encontraba en la calle y no tenía nada salvo el hijo que cargaba en mi vientre y una maleta desgastada y sucia. Ya no había un lugar al que ir cuando tenía frío. No encontraba trabajo ni un lugar en el que quedarme. Aquella ciudad era inmensa. Me sentía perdida en medio de tantos edificios, ruidos, autos y gente, nunca vi tanta gente junta. Parecía un rebaño colosal, un hormiguero revuelto. La gente