-Me recomendaron una posada, y queda por este lado- Los dos caminaron unas cuadras más por esa calle poco transitada, a lo lejos se veía un gran edificio de tres pisos, donde entraba y salía gente.
Un edificio casi tan grande como la posada estaba enfrente, pero se veía más demacrado, la falta de mantenimiento era notable, y varios guardias estaban custodiando su entrada.
Al entrar a la posada, su primer piso era un restaurante medianamente concurrido, el olor de la cocina logro hacer salivar a