Los dos pasaron, por fuera era una tiendita discreta, con un aparador saturado de accesorios, cambiaba drásticamente por dentro, que era una tienda grande, con un techo alto, con una cantidad de artículos, cuadros, armaduras, pociones y muchas cosas más, que Selini no sabía para que se usaban.
Ella se quedó viendo los artículos en la entrada de la tienda.
-Espérame aquí, voy a buscar al encargado-
Lyaus camino un poco, y se adentró a la tienda.
-¿Comprar o vender? No aceptamos mirones- Dijo