Los soldados retrocedieron al darse cuenta de que el Demonio regeneraba su pierna, a coste de su tamaño, ya no era tan alto, y el muñón cortado se podría rápidamente como madera húmeda y enmohecida.
-Tenemos que destruir el núcleo- Carraspeo la voz de Miriar
-Pero ¿Dónde está? - Contesto Durin que golpeaba y esquiva a la vez.
Solo los espadazos de Axel hacían que el Demonio se cubriera y retrocediera, reforzando el área donde se dirigía su espada, el peleaba como un animal rabioso, solo lleno d