Capítulo 55: Delincuente.
En su habitación de la mansión, Mariana seguía mordiéndose las uñas. Está vez si la había metido en grande, y estaba segura de que ese hombre iba a delatarla si no hacían algo. No sé sabía nada de Arianna aún; ni siquiera a su madre le había respondido el teléfono. ¿Ella estaría bien? Negando, no quiso pensar en el bienestar de su media hermana, después de todo la odiaba y lo que le pasará no le importaba en lo absoluto. Sentándose en su cama, meditó un poco. ¿Y si Arianna moría? Que ella se fu