El sonido de la pluma no se detuvo.
No porque alguien insistiera.
Sino porque ya no necesitaba permiso para continuar.
Ayo no estaba dentro de la sala.
Pero tampoco estaba fuera.
Esa era la parte más difícil de entender ahora.
El sistema no trabajaba con dentro y fuera.
Trabajaba con estados.
Y él era un estado intermedio que aún no había sido clasificado.
El tipo de anomalía que el edificio no elimina de inmediato…
porque primero intenta integrarla.
El espacio a su alrededor era casi vacío.
No