Vera no me pidió guardar el secreto, sin embargo era algo que solo a ella le correspondería revelar, aún si se utilizara de ocultarlo ante mi pareja, lo haría.
Javier y los niños llegaron un poco tarde, resulta que los llevaron a pasear y llegaron felices y con globos.
—¿Cómo estuvo su tarde de chicas? —Me preguntó con interés.
—Perfecta ya ¿ustedes cómo les fue?
Saqué a mi hija de la carriola y la abracé, también a Emilio que estaba emocionado por todos los autos que habían visto.
—Muy bien, s