Capítulo 45: Amor, celos y venganza.
Mónica y Celeste dejaron de moverse al ritmo de la música y regresaron a su mesa, buscando un merecido descanso después de tanto baile.
—Tengo mucha sed, me he cansado mucho. Hace tiempo que no me divertía de esta manera —comentó Celeste, sintiendo la necesidad de hidratarse.
—Ve por algo de beber, yo te acompaño —ofreció Monica, notando la fatiga en su amiga.
—Gracias. Sí, es cierto, casi siempre venimos al mismo lugar a escondidas de nuestros padres, pero hoy se siente diferente —reflexionó C