Capítulo 44: Tarde de chicas.
—Me duele mucho la cabeza —confesó Celeste para sí misma, sintiendo un intenso dolor.
Con una expresión de angustia, Celeste se presionó la cabeza con fuerza, luchando contra el dolor que la abrumaba.
Corrió al baño y se inclinó sobre el lavamanos, vomitando debido a la intensidad del malestar.
—Me siento fatal —murmuró, mientras luchaba contra las náuseas.
Decidida a aliviar su dolor, Celeste bajó a la cocina y buscó pastillas. Tras encontrarlas, se tomó dos aspirinas y se dirigió a su habitac