Capítulo 15: Tenemos que Hablar.
Después de dejar a Celeste en su casa, Thomoe regresó a la suya y se dirigió a su habitación para cambiar las sábanas manchadas por unas nuevas, llenando el aire con el suave aroma a detergente mientras realizaba la tarea doméstica para distraer su mente de los pensamientos que lo atormentaban. Sin embargo, la sensación de vacío persistía, impidiéndole conciliar el sueño.
—¿Por qué no puedo dormir de una vez? —se preguntó Thomoe, molesto, bajo la débil luz de la lámpara de noche.
Cada vez que c