49. Entorno negro
Carlo
Santa Marinella quedaba a sesenta y dos kilómetros y medio fuera del perímetro de roma, por lo que tuve que conducir alrededor de una hora y no bastó la brisa fría ni la arena de la playa enterrándose en mis pies para conseguir aplacar mis emociones.
Miré a mi alrededor mientras avanzaba y descubrí que todos los alrededores estaban cubiertos por al menos una docena de hombres. El acceso se me permitió luego de que uno de los esbirros hiciese una llamada y un instante más tarde ya me encon