—¿No vino Sakura? —cuestioné, al ver a Marcus en la recepción.
De cierta forma me sorprendía que un director fuera el que cubriera su puesto, pero había pasado comprando un café antes de entrar al edificio para dárselo a Sakura.
—¿La ves aquí? Es obvio que no —bufó, sin interés—. Tiene el día libre, ¿o crees que trabaja toda la semana?
—Tampoco es para que me respondas así —me quejé—. Bueno, en ese caso te daré su café.
Puse el vaso sobre el mesón, él no parecía estar muy interesado en la bebid