83. Embarazada
Amir
Incapaz de poder seguir sentado y con mis pensamientos atormentandome, me pongo en pie antes de decir:
—Iré a la cafetería por un poco de café, te va a ayudar.—ni siquiera espero una respuesta, simplemente me alejo lo más rápido que puedo, sintiendo que puedo volver a respirar.
El camino hasta allí es breve, pero mis pensamientos están ocupados con los recuerdos que el hospital despierta en mí. No puedo evitar revivir momentos pasados, especialmente aquellos relacionados con Samira y su