—Esto es para ti—susurre a pocos centímetros de su boca y con su frente aún pegada a la mía extendiéndole mi regalo perfectamente envuelto en papel de colores azul y verde.
La extrañeza en su expresión con esa sonrisa nerviosa de niño de 10 años que recibe su primer regalo de cumpleaños… pero que podría llevar en aquella caja rectangular. ¿Qué se le regala a un futuro rey?; al hijo maldito nacido en uno de los reinos más prósperos de esta era.
Estoy segura que nada en el mundo estaría a la alt