—¿Podemos hablar de lo que acaba de suceder?—le susurré mientras llegábamos al automóvil
—No tenemos nada de qué hablar—sentenció sin mirarme soltando mi mano y eso fue lo último que me dijo
Busque su mirada durante todo el camino de regreso pero el simplemente pareció olvidar mi existencia dentro de aquel vehículo.
Intenté frenar mis nervios durmiendo pero me fue imposible conciliar el sueño. Cada que cerraba los ojos solo volvía a ese momento, a ese beso que había revolucionado todo mi ser.
S