Me mire en el espejo unos segundos antes de salir de la alcoba y con una amplia sonrisa debo admitir que Nikolas tenía razón, aquel oscuro vestido se ceñía a mi cuerpo resaltando en mi pálida piel y mi dorada melena. A pesar de ser muy sombrío para mi gusto verdaderamente me veía elegante con él.
Espero no lo decepciones cuando te lo vea puesto—me acomplejo mi conciencia y negando con la cabeza aleje aquel pensamiento saliendo de la habitación para ir a su encuentro.
Como de costumbre ya iba