Cuando llegaron a la mansión, ella sin decir nada se fue a encerrarse a su habitación, se dejó caer al suelo deslizándose por la puerta. Dejando caer las lágrimas, todo era nuevo para ella. Era una mujer fuerte que ella misma había entrenado, Ahora era débil, estaba destrozada. El dolor que tenía era más fuerte que todo esos dolores de cabeza. Todos la mintieron, la ocultaron cosas, hasta Orlando lo sabía y se lo ocultó. Ella ya no era una niña para que no la dijeran nada, ya era adulta para sa