Linda no podía creer lo que acababa de escuchar. Las palabras flotaban en el aire, pesadas y difíciles de procesar. ¿Cómo era posible que Alexis, Erick y Jorge debieran comprometerse? Su mente daba vueltas, tratando de encontrar sentido a la situación. ¿Dónde quedaba ella en todo esto?
Tenía claro que su relación con ellos era netamente sexual; le pagaban por acostarse exclusivamente con cada uno de ellos, y había un contrato de por medio que lo estipulaba. Pero, a pesar de las reglas, en estos