Sasha
La luz de la mañana apenas filtraba a través de las ventanas rotas, pero la sombra de una presencia persistía en el aire pesado. Podía sentir la huella de la criatura desaparecida disiparse lentamente, pero un malestar me invadía aún. No era la victoria lo que me obsesionaba, sino el sentimiento de que todo esto no era más que un preludio. El viento traía consigo un perfume extraño, como una promesa de peligro inminente.
Me levanté, mis músculos adoloridos me causaban dolor con cada movim