Sasha
La tierra temblaba bajo mis pies, pero ya no podía escucharlo. El rugido del suelo, el sufrimiento de la tierra misma, todo eso se había vuelto secundario. Lo único que importaba ahora era esa criatura, esa entidad ancestral, frente a mí. Me obsesionaba, como un veneno que se filtraba en mis venas. Sus ojos sin fondo me miraban con una intensidad helada, tratando de penetrar mis pensamientos. Pero había tomado una decisión. La decisión de no dejarme consumir por su terror. Estaba dispuest