Morgana
La penumbra de la noche da paso a un crepúsculo incierto, y el aire está cargado de una tensión casi palpable. Hemos atravesado muchas pruebas, y este momento, el del amanecer, parece ser el instante decisivo donde todo se jugará. Estoy en el corazón de un antiguo vestíbulo de piedra, rodeada por símbolos olvidados y ecos de un tiempo pasado. Mi corazón late con fuerza, como si cada pulsación quisiera anunciarme una revelación o un desgarramiento.
Los recuerdos de nuestras vidas pasadas