Morgane
Me detengo frente a una gran puerta de roble tallado, cuyas grabados parecen contar una historia olvidada. Mis dedos, temblorosos, rozan la superficie desgastada. Una ola de emociones me invade al sentir las pulsaciones de la magia antigua circular en mí. Mis ojos se cierran, y me abandono a mis visiones.
En un destello, veo fragmentos de un pasado en el que fui una sacerdotisa venerada, rodeada de aquellos a quienes amaba con una intensidad desgarradora. Veo besos robados bajo la luz d