Sasha
Las calles desfilan bajo nuestros pies, pero ya no hay luz. Todo se ha vuelto borroso, una extraña neblina envolviendo la ciudad, como si la oscuridad misma nos estuviera engullendo. El aire es pesado, saturado de secretos y de cosas no dichas. Cada paso parece resonar en mi mente, como un recordatorio constante de lo que estamos a punto de convertirnos. Cada rincón de esta ciudad parece listo para tragarnos. Y, sin embargo, sigo avanzando, porque no hay otra opción.
Sasha, espera. La voz