Sasha
El aire a nuestro alrededor parece condensarse, como si incluso el viento contuviera la respiración. El silencio es pesado, casi insoportable, pero también está cargado de una extraña energía. Una energía que no se puede ignorar. Nuestros miradas se cruzan una última vez antes de que el asalto comience. Adrian se coloca frente a mí, su cuerpo tenso, listo para reaccionar a cada movimiento. Sus puños están apretados, y siento que no está allí solo para protegerme, sino también para defende