Sentirse avergonzado era poco, pues luego de la escena del día anterior Louis se encontraba encerrado en la habitación de su alfa, pensando seriamente en si bajar a tomar el desayuno o simplemente esconderse todo el resto del día.
— A este paso, morirás de hambre~
Y al parecer su estómago estaba de acuerdo con su lobo, porque sintió sus tripas retorcerse del hambre. Suspirando y armándose de valor, se levantó de la cama y se dirigió a la salida de la habitación, quizá tenía suerte y los alfas d