Al principio, Natalia no creía que había llegado a aceptar la situación, pero al verme tranquila, no tuvo más remedio que confiar.
Francisco mencionó que Leonardo había traído un medicamento especial del extranjero, lo que me ayudó a despertar.
En ese momento, el estrés había afectado mi sistema cardiovascular. A mis veintitantos años, me sentía como si tuviera más de ciento veinte. La muerte podía acecharme en cualquier momento, pero tenía un grupo de buenos amigos que me ayudaban a seguir adel