—¿Cómo que no eres digna? ¡Las mujeres de la familia Álvarez claro que lo son! Solo estás demasiado delgada, eso no puede ser —Natalia me pellizcó la cara.
—Voy a pedirle a la nutrióloga que te prepare comidas nutritivas, ricas y saludables. No hay problema. Cuando ganes peso y te veas hermosa, ¡Leonardo, por muy indiferente que sea, no podrá resistirse a ti!
—Francisco también es un hombre indiferente —Le lancé una mirada molesta, pero ella se acercó con picardía.
—¿Y dices que no pasa nada? ¿Y