La miré a Karla en silencio, queriendo ver qué iba a decir. Ella parecía creerse la protagonista de una novela, dispuesta a calumniar a otros con la esperanza de que un héroe tonto vendría a su rescate. En la sociedad actual, todo se puede investigar, y no iba a salir perjudicada.
No solo Karla se quedó callada; todo el mundo en la habitación lo hizo también.
—Camila... —Daniel intentó acercarse a mí, pero me aparté de inmediato.
No quería que me tocara con las manos que habían estado en contact