Finalmente Daniel accedió a regañadientes e insistió en que solo me importaba el dinero y no pude negarlo, al fin y al cabo quería seguir viviendo.
Ya que había aceptado hacerme cargo, tenía que encontrar primero al responsable del Grupo Limo. Siendo un hombre orgulloso, me tocaba humillarme para salvar mi proyecto. Y, como él también quería mantener la buena imagen de su empresa, decidí buscarlo. Indagué y supe dónde estaba reunido, así que me cambie y salí apresurada. Al entrar al privado, Se