PUNTO DE VISTA DE RHEA.
Las palabras que la chica licántropo y todas las demás chicas del Harén me lanzaron a la cara allí dentro me golpearon como la peor forma de dolor físico. Mi pecho sube y baja. Me cuesta respirar. Me paro en el balcón de afuera y la fría brisa me golpea la cara, arrastrando mi pelo en la dirección de su movimiento. Mi mandíbula se tensa. Mi nariz se agita. Miro fijamente al frente, en la oscuridad de la noche, con mis pensamientos enredados en palabras que no son mías.