Mundo ficciónIniciar sesiónKiara White es una chica humilde, que trabajaba de camarera en un elegante restaurante de la ciudad de Nueva York. Atenta, carismática y noble, pero con una carga en sus hombros que nadie más que ella conoce y un sueño incumplido que ve fuera de su alcance, pero todo cambiará cuando aparecerá él. El Ceo del Holding Armstrong, un hombre arrogante, egocéntrico y mujeriego que no le importa nada más que su libertad, pero con una cláusula a cuestas que debe acatar para no perder su poder. Sin embargo, las apariencias pueden engañar y sorpresas te puedes llevar. Reagan jura tener un corazón de hielo, pero el alma de Kiara es fuego puro, que derretirá esas paredes de frialdad que construyo por años, pero no todo será fácil, ya que, para vivir un romance perfecto, obstáculos tendrán que afrontar.
Leer más—¡Leila sal de allí! - grita mi madre furiosa porque llevo hora y media en el baño hablando por teléfono.
—¡Está ocupado! Necesito intimidad por favor – Lara Monserrat golpea la puerta de tal manera que Richard (el chico que me encanta desde el primer año de secundaria) pregunta si sucede algo.
—¡No solo monopolizas el baño sino el teléfono también! ¡Que salgas de ahí! Última advertencia señorita – puse los ojos en blanco, mi hermana está detrás de esta presión ¡Estoy segura! — Cuando nos mudemos a la nueva casa, tendrás tu baño particular ¡Dame el teléfono Leila! – vuelve a gritar mi madre.
Estoy escuchando eso de la nueva casa desde hace unos… dos años más o menos en los cuales mi padre ha venido tantas veces que las puedo contar con los dedos de una sola mano y me sobran. Mi madre aun sueña con la boda perfecta y el esposo perfecto ¡Qué ilusa!
—¿Qué no hay celulares? – Grito de vuelta colocando la mano para tapar la bocina del aparato — ¡Creo que tendremos que terminar la conversación en la escuela Rich!
Un “no hay problema preciosa", me saca un suspiro y me hace ver corazones. Salgo del baño bajo la mirada de reproche de mi madre y mi hermana pero, satisfecha y con la frente en alto.
La Universidad es una selva de engendros: unos “superdotados” y otros “no tanto”. Yo no solo me incluyo en los “no tanto" sino que encabezo la lista (o eso creo).
Bueno no importa lo que yo sea, lo que importa aquí es subsistir; con diecisiete años, ya se identificar las fieras salvajes y las no tan salvajes. Como por ejemplo Georgia Parker: ella es este tipo de bestia que posee mil cabezas y aliento venenoso, bien la denominaríamos: Hidra de Lerna.
—¡Wow! ¿Pero a quien tenemos aquí? – Ruedo los ojos — ¿La vieron chicas? – Esas son sus mil cabezas —¡Hoy luce un atuendo horroroso! No sé cómo Richard puede siquiera voltear a mirarte - ¿Recuerdan el aliento venenoso? ¡Pues ahí lo tienen!
—¡Permiso! – son unas idiotas que pierden su tiempo en venir a clases solo a joderle la vida a los demás.
Otros que son de coña, un grupito de tatuados y revoltosos que se creen la gran cosa y sugieren que todas las chicas mueren por ellos; Jonathan el quarterback del equipo de futbol americano, Elvis, Robert y Frank los héroes del club de lucha, son unos idiotas. Daniel es lindo, pero siempre seguido de Oliver que es una monstruosidad y es horrendo. Todos le joden la vida a las personas más o menos normales en esta m****a junto a sus chicas, Ruby, Dora y Mila (esa es la peor) que no hacen nada más que babear por ellos.
Pero cuando hablo de joderle nunca pensé ver lo que en este momento sucedía en frente de mí, “mí Richard,” dejándose tocar por una de las cabezas de Georgia, camino a toda prisa pasando frente a ella e ignorándola pero al llegar, mi corazón cae al suelo pisoteado por mil bestias salvajes haciéndolo añicos.
Entonces corro, corro tan rápido como mis pies me lo permiten, con la mala suerte de que tropiezo con el primer escalón y caigo en unos brazos, fuertes, tatuados con manos suaves. Levanto la cabeza y veo mi reflejo en un par de lentes de sol Ray Ban delante de una tez parecida a la porcelana. Jonás Serrano. El chico malo del instituto ¡Hay m****a!
Sonrió y retira las gafas.
Ojos grises como el plomo, manos largas y suaves, torso gigante y duro como roca, y un par de hoyuelos que son la envidia de cualquier mujer en conjunto con sus pestañas y sus labios carnosos. ¿Ya dije m****a?
Olvidaba al Rey de las fiestas, el tío que llama la atención de todas y que ahora me deben estar odiando por estar entre sus brazos, no solo es el tío bueno, sino que tiene un encanto parecido al de las serpientes que no te deja mirar a otro lado que no sea a él.
¡Y está todo lleno de tinta! O por lo menos es dicen…
Aún con las manos en el torso de Jonás, con la vista adherida prácticamente a esos ojazos y a sus preciosos hoyuelos, sonrío avergonzada y él se lo pasa en grande.
—¡Eeeh, yooo, gracias! – le dije con una disculpa en la mirada ya que mi cerebro decidió no cooperar con mis cuerdas vocales.
—¡De nada enana! Disculpo tu torpeza - ¿queeee? ¿Me llamó torpe? ¡Lo mato!
—¿Sabes que eres un maleducado? – sonrió arrebatadoramente lo que hizo que se calentara mi cuerpo, cosa que él notó de inmediato.
—¡Si, lo sé! – y eso fue todo, el encanto anterior se esfumó por completo.
—¡Eso pensé! – espeté malhumorada e intenté girarme para retirarme sin embargo, una mano suave pero fuerte lo impidió.
—¡Espera enana! – con ese agarre experimente un corrientazo como si de un cable de alta tensión se tratase.
—¡Suéltame idiota! – temerosa quise correr pero mi torpeza de nuevo brotó cual manantial y enredándome con mis propios pies casi caigo escaleras abajo.
Y digo casi porque el chico malo me abrazó por la cintura pegándome a su pecho ocasionando que un corto circuito se desatara en mi cuerpo desde el cerebro hasta los pies pasando y alojándose un largo rato en mi centro, provocando que el estremecimiento me hiciera gemir de ¿deseo?
"La rebeldía, es solo la ansiedad que nos causa el no tener lo que queremos" Leila.
Muchas gracias a todas las personitas que estuvieron desde el comienzo y a los que se sumaron en el camino. Estoy eternamente agradecida con cada una de ustedes que se dieron el tiempo de leer esta historia que es tan especial para mi. Gracias por la paciencia que tuvieron y por el amor que le dieron a esta historia. Es un poco larga, pero autoconclusiva con un final que a mi en lo personal me gusto mucho. Les mando un abrazo grande y nos leemos quizás en otra historia. Quizas en la historia de Julián y Raven, pero esa sera mucho mas corta. Con Amor, se despide Elika Larrea.
“LA FAMILIA ES COMO UN LIENZO LLENO DE MATICES, ALGUNOS DE COLORES BRILLANTES, Y OTROS DE MANCHAS OPACAS, PERO SIEMPRE ES UN ARTE IMPERFECTO Y MÁGICO QUE ADMIRAR"TRES AÑOS DESPÚESREAGAN—¡Joder! —vocifero por toda la casa—¡Vamos a llegar tarde! ¡Apúrense!Me masajeo la sien en medio de la sala de estar, lidiando con las dos pesadillas de tres años que no me dejan tranquilo.Rain, la niña de cabello azabache, con cerquillo y ojos azules como el cielo no deja de tironear mi pantalón tirada en el suelo. Mientras sostengo en mis brazos a Rose, que es idéntica a su gemela, llorando porque quiere ver a su mamá.Ambas me revientan el tímpano con sus escándalos.—¡Quielo a mi mamá! ¿Polque no está con nosotlos? —pregunta Rose entre sollozos, que le enrojecen las mejillas.Le limpio la cara y suspiro para responderle, pero me distraigo cuando aparece Kelly desde el pasillo que viene con mi otro hijo, Kaiden, tomados de la mano.No puedo evitar sonreír.Kelly por fin se curó, está libre de su
KIARAReagan va manejando un poco silencioso. Siento que medita cada acción que tengo para con él, pero no interrumpo sus pensamientos. Se lo que soy y se lo que es él. Lo amo y eso no va a cambiar. Pongo la radio y Lana del Rey vuelve a sonar.—Eres adicta a esa cantante.—La amo —confieso—. Es que su voz es de otro planeta.—¿Me tengo que poner celoso?Me rio y me acerco a dejarle un beso en la mejilla, cuando se estaciona en un semáforo que ha dado rojo. La lluvia sigue golpeando el cristal.—No, porque tú eres la única persona que quiero tener en mi vida. Te amo Reagan y siempre lo voy a ser. Eres mi primer y único amor.Sonríe de medio lado y toma mi mano para dejar un suave beso en mi dorso. Luego llegamos al centro oncológico. Me bajo y corremos a la entrada para no mojarnos, pero un segundo después Reagan tira de mí, que termino chocando en su pecho firme.—¿Qué haces Reagan?Me gira sobre mi eje dándome una vuelta, mientras que la lluvia helada me moja la cara. Él toma mi c
KIARAAun no lo asimilo.¿Multimillonaria yo? Es como si me hubiera sacado la lotería, pero con ese sabor amargo en la lengua. No se siente bien ser dueña de todo, bueno si es que paso aquella prueba. Estoy como en una especie de trance pensando y mirando a la vez, la lluvia que cae y golpea el cristal del ventanal. El cielo gris me da escalofríos en todo mi cuerpo y me abrazo a mí misma buscando calor, sin contar que mi mente no puede dejar se pensar en que el abuelo de Reagan desheredo a medio mundo. Fue como si todo su esfuerzo quisiera tirarlo por la borda.No le importo perder nada. Tan solo lo hizo con un solo fin y es que cada uno busque su propio futuro y trabaje por ello. No le veo otra explicación a donar todo su dinero y sus bienes a una extraña o a una fundación.Y ahora entiendo porque Renata insistía tanto en que Maite, fuera su esposa, si siempre detrás hubo un plan para quedarse con toda la herencia. Maite era manipulable y más fácil de quitarle toda una vez que se c





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