Carta, desfile de modas, Aidan Byrne.
Amber cayó arrodillada a la fría tierra del parque donde estaban. Andrea no sabía por qué estaba tan quebrada, pero la mujer que tanto amaba lloraba de una manera tan desconsolada que a Andrea le dolía verla así.
—Cálmate mi amor, esto le hace daño a la bebé, por favor, trata de respirar —la abrazó por la espalda tratando de brindarle seguridad.
Los ojos de Amber estaban rojos, su respiración entrecortada. Estaba rota, muy rota, porque había vivido los últimos diez años llena de dolor, llena de