Demetrio estaba exhausto de tanto trabajo. Alina no se reportaba por ningún lado, y eso lo tenía atrasado con la entrega de las máquinas que ella le facilitaría para la implementación de sus sistemas.
—¿Dime Filibert, que lograste hablar con ella para que firme el envío? —preguntó, apenas entró el asistente por la puerta, con cara de preocupación.
En ese momento Laureti sintió que algo no estaba bien, y se levantó de la silla para acercarse a Filibert que estaba totalmente asustado.
—¿Qué pasa h