Había pasado una semana y por fin había llegado el cumpleaños de Tom. Rebecca no sabía cuál de los dos, estaba más emocionado por el día de los chicos. Edward había intentado a toda costa conseguir dos entradas para una carrera de coches deportivos en el cumpleaños de Tom y, cuando lo consiguió, los dos se pasaron horas hablando de coches.
- Buenos días, mi amor. - Edward besó a su novia en el hombro mientras ella se recogía el pelo en una coleta.
- Buenos días, cariño. - Ella sonrió y se volvi