Edward estaba aparcando el coche en el garaje de la empresa y Tom miraba frenéticamente a su alrededor, ansioso por ver a su madre y poder ver cómo se creaba un juego y probarlo, como Edward le había prometido.
- ¿Ansioso? - preguntó Edward riendo, desabrochando la sillita de Tom y cogiéndolo en brazos. - Seguro que tu madre se alegrará de verte, no te preocupes.
- ¿Estás seguro de que mamá no se enfadará? - preguntó Tom preocupado mientras Edward caminaba con él hacia el ascensor.
- No te preo