RODRIGO
—¡Cállate!, no digas estupideces, no tienes idea de lo que estás hablando— escucho a mi padre y eso solo hace que saque la rabia que me he encargado de alejar— estás asustando a Gabriela.
—Te dije que no quería venir, tu no tienes por qué meterte en mi vida sin embargo fuiste por Gabriela para traerme hasta aquí, siempre jugando sucio— me desespero sabiendo lo que significa estar aquí.
—Rodrigo— la escucho y no soporto que nadie me diga nada— estás gritando.
—Como siempre Renato Iza