GABRIELA
—No lo puedo creer, es bellísimo.
Suspiro como la tonta más grande del mundo pero no es importante porque estoy respirando el aire de un lugar maravilloso.
Por fin hemos aterrizado en Milán con la confianza de haber estado pegado en la ventana del avión cuál cachorro y no importa porque se siente muy bien, puede ser exagerado pero el aire es distinto, no es que mi país no sea hermoso pero en términos de explorar, este lugar tiene maravillas históricas por donde se le mire y es un su