RODRIGO
—Te odio.
La escucho decir mientras jadea cuando le muerdo el cuello y solo me puedo reir metiendo mi lengua en su boca, afirmó que la detesto porque realmente me saca de quicio pero es su belleza, su ferocidad, la forma en que se arquea cuando muerdo su barbilla sintiendo la suavidad de su piel blanca y sedosa.
La manera en la que está mujer y la situación me pueden encender no tiene nombre, simplemente dicen que lo prohibido lo hace mejor y es verdad, su novio es su amor y es mi m