CAPÍTULO 47**
— Manos. Fuera. Ahora. — dice Beck entre dientes. Las manos del chico desaparecen al instante, y él también.
— Beck, — susurro, apresurándome a sus brazos.
— ¿Estás bien, princesa ? — me pregunta.
— Sí, sí, estoy bien.
— Qué bueno, lo siento, mi amor, — susurra, besándome los labios.
— No te preocupes, estaba borracho. Vamos, a bailar. — le digo, tomando su mano y arrastrándolo de nuevo hacia el grupo. Finalmente comenzamos a bailar juntos, mi espalda contra su pecho y sus manos e